Mentiroso
También llamado Mentiroso o Desconfío. Funciona con diez jugadores y las mentiras mejoran cuanto más grande es el grupo.
La mayoría de los juegos de cartas se quedan en cuatro jugadores, lo cual está bien hasta que aparece toda la familia. Estos diez son la excepción: juegos de cartas de verdad que funcionan con seis, ocho o incluso una docena de jugadores y terminan antes de que nadie se aburra. Sin Uno, sin Cards Against Humanity. Solo una baraja normal y una sala grande.
También llamado Mentiroso o Desconfío. Funciona con diez jugadores y las mentiras mejoran cuanto más grande es el grupo.
Hasta ocho jugadores y sigue funcionando. La mecánica de jerarquía (Presidente, Vice, Escoria) crea un drama social tan atrapante como el juego en sí.
Otro clásico de fiesta para 3 a 13, con el gesto de tocarse la nariz en vez de una cuchara. Más silencioso que Cucharas pero igual de caótico.
Con seis o más jugadores se convierte en una maratón. Los comodines y los cambios de color hacen que cada turno importe.
Un juego de pasar y eliminar para tres a diez. Quien tenga la carta más baja pierde una vida. Corto, cruel, muy rejugable.
Un juego de intercambio del siglo XVIII que sigue funcionando con diez personas. Mejora tu mano de tres cartas intercambiando con el montón central.